Fin de los precios diferenciales para la mitad del gas de Vaca Muerta

El Ministerio de Energía dejó sin precio diferencial a casi el 50% del gas que se saca en Neuquén. Los subsidios irán centralmente a los nuevos proyectos.
Las empresas anticipan que se afectarán las inversiones y caerá la producción. Este escenario impactará las regalías provinciales.

 

Los superprecios que permitieron los desarrollos no convencionales de gas en Vaca Muerta llegaron a su fin. Al menos así será para el 44% de la producción neuquina. El ministerio de Energía reglamentó el nuevo Plan Gas (Resolución 46) y estableció que sólo recibirán valores diferenciales los proyectos que comiencen desde cero o aquellos volúmenes que queden por encima del último promedio anual.

La definición, una de las más esperadas en la industria petrolera, cayó como un balde de agua fría para las operadoras. Aseguran que hay ciertos desarrollos que no pueden sostenerse con los precios de mercado, alrededor de los 4 dólares, que esto desalentará las inversiones y por consiguiente se afectará la producción.

El tercero en discordia de esta pelea es el gobierno provincial. El equipo de Omar Gutiérrez estimó en el Presupuesto 2018 un crecimiento de la extracción de gas del 20%. Esperan que el cálculo pase de 55 millones de metros cúbicos diarios a unos 70 millones.

Una fuente del gabinete provincial le bajó el tono al conflicto. Aseguró que las previsiones se cumplirán apoyadas en los nuevos desarrollos. “Es cuestión de ver la película completa y no sólo la foto. El sendero de precios termina en 2021 y el desafío es llegar a esa fecha siendo competitivos”, dijo.

 

El plan del gobierno nacional es claro: busca reducir los subsidios y redireccionarlos hacia la demanda (usuarios). Además tiene como objetivo mantener los incentivos a la producción de gas para reducir los volúmenes que llegan vía importaciones.

En este camino es que reeditó los programas de incentivo, iniciados en el kirchnerismo, que ofrecían un precio diferencial a los proyectos que mejoren los volúmenes de producción. A diferencia de las versiones anteriores, la Resolución 46 estableció un sendero de precios que comienza en 7,5 dólares por millón de BTU (unidad calórica con la que se mide el gas) y finaliza en 6 dólares en 2021, cuando se armonizan los precios del mercado doméstico.

Además está en marcha la quita de subsidios que mejora por semestre el precio del gas en boca de pozo para las operadoras y que se traduce en aumentos para las boletas que pagan los consumidores.

Por eso en la cabeza del ministro Juan José Aranguren está la idea de pagar un valor diferencial sólo por aquel gas que reemplace a la importación, es decir, solamente cada molécula nueva que ingrese a los gasoductos.

Por el momento el único proyecto que fue confirmado en el nuevo plan de incentivos es Fortín de Piedra que desarrolla Tecpetrol, la petrolera del grupo Techint. En la lista de espera están Exxon, con Los Toldos Sur 1, y PAE con Aguada Pichana Este. Son bloques con una producción inicial mínima que conseguirán precio diferencial para todo lo que extraigan hasta 2021.

Las áreas que ya tienen producción no convencional, muchas de ellas con volúmenes significativos, sólo podrán aspirar a cobrar el precio de incentivo en los metros cúbicos que superen la barrera del promedio anual.

 

En números
u$s 7,5
asegura el gobierno para el millón de BTU en 2018. En 2021 será de u$s 6. Es más del doble de los valores internacionales.