American Jet: la oportunidad del sur. 

 Franco Rinaldi, Para vacamuertaweb.com.ar

El último 17 de Marzo el gobierno nacional oficialmente comenzó el camino de apertura de los cielos argentinos para la protegida industria aerocomercial local.

Entre las 3 compañías que recibieron luz verde para comenzar a operar (según dice la norma resolutoria en 180 días) se encuentra American Jet que plantea un ambicioso plan de negocios con base en Neuquén. Es ambicioso porque American Jet que tiene más de dos décadas operando en el país lo hizo siempre de una forma chartera, esto es no como una línea aérea con vuelos regulares.

En la actualidad American Jet, según airfleets, tiene un solo ATR-42 similar a los dos que ya tiene Avianca Argentina en el país y que esperan autorización para poder volar. Naturalmente con 1 ATR-42 un avión turbo hélice para 50 plazas no se puede cumplir con el plan que prevé la empresa o que planteó en la audiencia pública que tuvo lugar en un teatro de la Boca el 27 de diciembre de 2016.

Qué incorporará American Jet es algo que oficialmente todavía no se sabe, pero cabe suponer que por las rutas solicitadas debería incorporar turbo reactores de porte bajo, como podrían ser embraers o bombardiers o sumar más ATRs. Aunque estos no podrían cumplir con mucha facilidad rutas como Neuquén – Córdoba, ruta que pidió la compañía  y que fue concedida por Administración de Aviación Civil (ANAC)

El sur no solo es turismo sino que tiene una intensa actividad petrolera y eso tiene enorme potencialidad si continúa el desarrollo de Vaca Muerta. Las provincias petroleras no están debidamente conectadas y tienen un tráfico de baja intensidad en términos de demanda de pasajeros pero constante en términos de grandes distancias a cubrir y American Jet se plantea ofertar ahora con vuelos regulares.

Los costos bajos más una buena oferta de horarios para interconectar esa región del país podría constituirse en un gran desarrollo del sector donde tendrá un público cautivo y deseoso de ahorrar horas de rutas dólares en aviones alquilados para poder tomar vuelos regulares con precios razonables sin tener que depender de una organización extra para programar el traslado de empleados y management entre las ciudades de la patagonia.

Aerolíneas Argentinas intentó alimentar lo que llamó el corredor petrolero en la última etapa de la gestión Recalde, con resultados disímiles, producto de no tener los aviones adecuados y una programación de vuelo poco práctica.

Al mismo tiempo American Jet ilusiona con conectar esa región del país, siempre con base en Neuquén, con el resto del país sin tener que pasar por Buenos Aires. Así pidió rutas desde Nuequén a Mendoza, a Córdoba, a San Miguel de Tucumán, Salta y Tarija.

También desea volar a Punta Arenas en Chile y las Islas Malvinas.

¿Cuáles son las posibilidades de American Jet? Primero poder tener la cantidad de gente necesaria para que sus costos fijos no superen sus ingresos por la comercialización de esos tickets. Al mismo tiempo poder, sin ponerse a diferenciar con criterios demasiados estrictos, ofrecer servicios regulares que contemplen necesidades y ventajas para el sector petrolero y el turismo ofreciendo buen servicio a buen precio.

El mercado aerocomercial argentino, por ahora, promete mejorar su competitividad al menos con el ingreso de nuevos jugadores, resta ver cómo el Estado y por carácter transitivo el Gobierno reconfigura el sector de modo tal que un descenso en los costos permita una merma en los precios de tickets y al mismo tiempo es imprescindible una desregulación de precios para que esto también sea posible sin tener que violentar la ley o resoluciones ministeriales.

Por ejemplo, si el decreto 671 todavía vigente obliga a las compañías a emplear casi el 50% de empleados por avión en comparación con lo que tiene que contratar una empresa en Chile, Colombia o Brasil, será difícil que estas, por una ecuación básica de costos, puedan ofrecer mejores precios.

Es decir si el marco regulatorio sigue como está el resultado será la ruina de más compañías.

Un importante ejecutivo de la industria me confesó hace unos meses: Si sacamos los precios mínimos pero no bajamos los costos nos fundimos todos.

El gobierno es un actor clave, como no podía ser de otra manera, y necesita afinar el lápiz y mostrar más que “buenas intenciones”. Si hay pericia técnica la oportunidad argentina de mover habitantes de las sobrecargadas y deterioradas rutas y subirlas al avión son formidables y el sector aerocomercial puede ser un motor de la reactivación económica de varias provincias, regiones y en definitiva del país.

El gobierno para eso tiene otra tarea, que hasta ahora está pendiente: darle la importancia que realmente tiene el sector para la economía contemporánea. Esto es algo que entendieron muchos de nuestros vecinos, inclusive. Mucho más teniendo en cuenta la extensión que tiene Argentina.

Lo que conocemos como la región sur-Patagonia es más grande o extensa que varios países de Europa y Asia. Es decir hay mucho espacio para crecer, a pesar de la baja densidad poblacional, y desarrollarse y la tarea del gobierno no es solo entenderlo y dimensionarlo adecuadamente sino generar condiciones para que ese sector tenga un desarrollo sustentable. Sería el peor de los escenarios si esta apertura termina en nuevas empresas en quiebra o con nuevas necesidades de subsidios para poder mantenerse abiertas.

Si no se avanza consistentemente en esa dirección, la profecía de este importante ejecutivo de una aerolínea regional se hará realidad y “en un tiempo habremos perdido otra gran oportunidad” y eso además puede no ser sin dolores de cabezas graves.

Por último el desarrollo aerocomercial depende en un 50% de inversión en infraestructura y tecnología para que el aumento de la operación sea seguro, rentable y eficiente, sino podríamos asistir a un intento de desarrollo aerocomercial que no termine del todo bien.

 

Franco Rinaldi es Licenciado en Ciencia Política (UBA) y Consultor Aerocomercial. Es autor de Aerolineas Argentinas. 2000 días de pérdidas

@francovrinaldi