El crudo en caída libre mientras se esperan medidas de la OPEP

El precio del crudo abrió nuevamente a la baja el día jueves, luego del ínterin alcista del día miércoles, confirmando la extrema volatilidad que afecta a este mercado.  Las noticias sobre un aumento en las reservas norteamericanas forzaron una nueva  caída, en sintonía con la tendencia de las últimas semanas, en un día con limitada actividad financiera dado el feriado nacional en Estados Unidos.

El Brent ha caído un 25% luego de haber alcanzado los 85 U$S a principios de octubre, su pico en los últimos cuatro años. Lejos de aquel escenario en el que se barajaba la posibilidad de alcanzar un petróleo a 100U$S, los operadores debaten sobre los efectos de un posible recorte en la producción anunciado por la OPEP, medida que permitiría invertir la curva descendente del último mes y avanzar hacia lo que Arabía Saudita considera un precio de equilibrio aceptable en torno a los 80 U$S

El Factor Arabia

Luego de las reuniones de la pasada semana en la Conferencia Internacional de Petróleo de Abu Dhabi, el ministro de energía saudí Khalid al Falih afirmó que “El consenso en la OPEP es que hay que hacer todo lo necesario para equilibrar el mercado. Si eso significa recortar la oferta en un millón de barriles al día, lo haremos” (El País) . Se especula con que en la reunión de la OPEC+, que incluye socios por fuera del organismo, del próximo 6 de diciembre se resuelva un recorte de entre 1 millón y 1.4 millones de barriles diarios. Restará saber cuán homogéneo es este bloque en tanto  Rusia había manifestado en un principio no tener intenciones de restringir el suministro, posición que según las últimas declaraciones del Ministro de Energía ruso, Alexander Novak, podría ser modificada.

 

Un nuevo elemento se ha sumado a un escenario de por si inestable. Este miércoles Donald Trump lanzó a través de su plataforma de cabecera, Twitter, un mensaje  en el que por un lado agradecía a Arabia Saudita por la baja de los precios del crudo, pero que por otro lo desafiaba a “seguir bajando los precios”. Este presión no puede leerse al margen del tablero de ajedrez geopolítico. Es que este martes el presidente norteamericano, en el marco del escándalo internacional, mostró su apoyo al régimen saudita y al príncipe Mohamed Bin Salman,  señalado como el autor intelectual del asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi en la embajada árabe en Turquía el pasado octubre, hecho que despertó repudio en amplios sectores de la comunidad internacional y al interior de de los Estados Unidos. Aunque las presiones de un aliado clave como el norteamericano sobre el régimen saudí son mayores, algunos especialistas dan por hecho los recortes de suministro. Las consideraciones del  analista jefe del BNP Paribas, Harry Tchilinguirian, van en ese sentido:  “Con toda probabilidad, recortarán la producción para 2019. La pregunta real no es si habrá cortes o no, sino de qué cuantía”.

 Volatilidad y caída de precios.

El escenario es de absoluta volatilidad, así lo indican los informes de Goldman Sachs publicados hoy miércoles, y las declaraciones del Director Ejecutivo de la International Energy Agency, Fatih Tirol, quien afirmó que  “el nombre del juego en el mercado petrolero es volatilidad”. Para el especialista en energía turco, “con la creciente presión de la geopolítica en el mercado petrolero que estamos observando, creemos que estamos entrando en un periodo de inestabilidad sin precedentes” (Bloomberg)

Existe un extendido consenso respecto a las causas fundamentales de la reciente caída en los precios. En primer lugar el exceso de oferta del crudo, principalmente por el boom sin freno de los no convencionales norteamericanos. A ello se le suma el crecimiento de producción del petróleo irakí, y el restablecimiento de las ventas de crudo iraní gracias a los permisos otorgados por el gobierno de Trump, quién flexibilizó  así las sanciones contra el régimen islámico.

Por otro lado, el temor a un enfriamiento de la economía está dominando hace días las bolsas del mundo. El presidente de Ritterbusch & asociados afirmó “la caída de las bolsas tiende a crear imágenes de una economía débil y eso alimenta las expectativas de una demanda de crudo en caída”. La subida de las tasas de interés y el fortalecimiento del dólar son factores que  operan en el mismo sentido.

Ignacio Smith para Vaca Muerta Web