El Brent se va hacia arriba y Vaca Muerta lo sufre

Se amplía la diferencia entre el precio interno y el valor internacional luego del ataque a refinerías en Arabia Saudita.  

Fernando Castro

LMNeuquén

El petróleo Brent, de referencia para el mercado argentino, sigue ampliando su brecha. Esta mañana cotizaba a u$s 66,60, con un alza del 10 por ciento luego del ataque de refinerías de la estatal Aramco en Arabia Saudita.

Para el país, pero sobre todo para la formación Vaca Muerta, se trata de una noticia que profundiza el malestar previo entre las compañías y gobiernos de provincias productoras. El freno al precio interno establecido por el gobierno nacional a través de un decreto de necesidad y urgencia impide trasladar ese aumento de la cotización a la producción.

Ocurre por una doble vía: con un techo al barril de 59 dólares y con un precio paralelo de la divisa estadounidense para la industria petrolera. Para el sector rige un tipo de cambio de unos 50 pesos por cada dólar. A través de esta combinación de variables, lo cierto es que el valor del barril, en los hechos, cotiza en torno a los 44 dólares reales. Es decir, unos 22 dólares por debajo del precio que regía hoy para el resto del Mundo.

La medida nacional es largamente cuestionada por las provincias productoras y las compañías, que reciben de este modo los coletazos de la crisis económica.

El gobierno de Mauricio Macri anunció la restricción en un contexto devaluatorio en el que se daba una disparada de la divisa estadounidense.

La lógica con la que explicó la decisión era la de que, limitando el precio interno del petróleo, evitaría un aumento de combustibles, algo que posteriormente impactaría en los principales productos de la canasta básica alimenticia en las góndolas de los hipermercados. La mayoría de los productos se transportan en Argentina con vehículos pesados que utilizan naftas y gasoil.

En este escenario, las principales compañías que producen en Vaca Muerta, donde más bien tenían planes para exportar miles de barriles de shale oil, ahora esperan algo de claridad: el decreto rige por 90 días, hay incertidumbre respecto a la política energética de la gestión que asuma el próximo gobierno nacional tras las elecciones de octubre.

Ahora el contexto internacional amplia la brecha hoy en unos seis dólares al precio local, algo que tendrá impacto también en el 12% de regalías que reciben las provincias productoras por cada barril que se produce.

Al mismo tiempo, un precio contenido pone algo de tensión en el nivel de inversiones, en un momento en el que las petroleras definen sus planes de inversión para el 2020.