El despegue de Loma Campana

En el yacimiento insignia de YPF ya se procesa un 34% más de crudo y supera los 48.000 barriles.

 

 

 En los últimos meses la producción de gas de Vaca Muerta concentró las miradas, en especial ante los debates surgidos en torno al nuevo Plan Gas y la reanudación de la senda exportadora. Pero los no convencionales también son petróleo y es ese hidrocarburo el que permitió precisamente que la nave insignia de YPF en Vaca Muerta, como es el área Loma Campana, despegue con un gran salto en su producción.

Los registros de la secretaría de Energía de la Nación reflejan que en la zona caliente de la formación la curva ascendente de producción de crudo marcó un cambio en la forma para apuntar directamente hacia el tope de la escala.

En los primeros siete meses del año la producción de crudo en la planta de tratamiento de Loma Campana se incrementó un 34%, alcanzando el récord de 48.000 barriles diarios el pasado 1 de agosto.

En este salto en la producción la mayor parte se dio en los últimos tres meses y es en buena medida la razón por la cual se desencadenó toda una serie de obras de infraestructura.

Es que si se observan los volúmenes de extracción del bloque en el que la petrolera de mayoría estatal opera en alianza con la norteamericana Chevron, en agosto de 2016 la producción alcanzaba los 30.500 barriles diarios y pasó un año después, a los 33.300, marcando así un incremento interanual del 9%.

Pero es de esos 33.300 barriles registrados hace apena un año, en agosto de 2017, se llegó a 48.000 el pasado 1 de agosto, mostrando así un incremento interanual del 44%.

El despegue de la nave insignia de Vaca Muerta, pues se trató del primer desarrollo masivo y llevó a la compañía de bandera a invertir allí buena parte de los 10.000 millones de dólares que junto a sus socios acumularán en la formación no convencional a fin de año.

Las razones por las cuales la operadora de bandera nacional registró tal salto en su producción son varias.

Por un lado Loma Campana comenzó a recibir la producción de su bloque vecino La Amarga Chica. Si bien se trata de un volumen menor por tratarse de un área que aún se encuentra en predesarrollo, los barriles que llegan a la PTC de Loma Campana también marcaron un salto de cantidad en lo que va del año y pasaron de poco más de 4.000 a 8.500, una suba del 100% en apenas siete meses.

A diferencia de Loma Campana, en La Amarga Chica YPF está finalizando la etapa de piloto que demandó más de 500 millones de dólares, junto a Petronas y se espera que en cuestión de días la firma malaya defina si avanza junto a YPF hacia la fase de desarrollo masivo.

Los valores internacionales del crudo son otro de los incentivos para el incremento de la producción, dado que de momento el Brent de referencia para la zona supera los 80 dólares. Aunque en ese cálculo el crudo argentino se cuenta con la aplicación de las nuevas retenciones a las exportaciones que inciden en una quita que promedia el 10%.

A la medida 

Otro de los factores que incidió de lleno en el incremento de la producción fue la mejora en la productividad de los pozos que se alcanzó al dar con el modelo de pozo y la forma de perforarlo que mejor le sienta la formación, eso que puertas adentro de YPF llaman como “la receta para Vaca Muerta”.

Puntualmente la extensión de las ramas laterales de los pozos a distancias de entre 2.000 y 2.500 metros y, asociados a ello, la incorporación de una mayor cantidad de etapas de fractura por cada rama lateral permitieron que cada pozo capture una mayor cantidad de hidrocarburos.

En este esquema es que la firma desarrolló su pozo XXL, con 3.200 metros de rama lateral y un total de 40 etapas de fractura. Y si bien su producción aún es demasiado inicial como para hacer un balance definitivo, dado que lo conectó el pasado 3 de agosto, los volúmenes que por ahora se observan son buenos.

La estandarización del drawdown management, la dimensión de la apertura por la cual extraen los hidrocarburos del pozo es otro de los factores que se analizan con un impacto positivo en la producción de shale oil.

Nueva infraestructura

Pero como todo incremento exponencial, el salto en la producción está forzando a la firma no sólo a ampliar la planta de tratamiento de Loma Campana cuya primera etapa se espera finalizar en noviembre, sino también a planificar la incorporación de una nueva planta en La Amarga Chica, en donde también se recibirá la producción de otro bloque vecino, Bandurria Sur.

Junto a estas obras, la firma avanza en el tendido de un nuevo oleoducto que parte precisamente de Loma Campana hasta Lago Pellegrini. Este nuevo ducto permitirá evacuar 25.000 metros cúbicos de crudo, algo así como 160.000 barriles diarios tanto de YPF como de Tecpetrol, y se espera que esté terminado a fin de año.

Es que precisamente entre fines de este año y principios del año entrante se espera que la producción de crudo de la zona caliente de Vaca Muerta vuelva a tener otro salto en la cantidad de la mano por un lado del paso a desarrollo masivo de La Amarga Chica, pero también por la incorporación de más equipos de perforación.

Esos equipos se centrarán en Bandurria Sur y en Bajo de Toro en donde junto a Equinor, la ex-Statoil, se analizarán de cerca los rindes para definir si se resuelve el paso a desarrollo masivo antes de lo previsto.

En números
650
son los pozos que YPF posee en producción en la formación no convencional donde operan el 70% del acreage.
10 dólares
por barril es el costo de producción que se espera alcanzar a fin de año.
11 equipos
tiene actualmente la operadora en sus locaciones y espera duplicarlos en pocos meses.
El piloto en La Amarga Chica está a punto de finalizar y se espera en cuestión de días la definición de Petronas, la empresa con sede en Malasia.
El despegue de Loma Campana
Los pilotos llegan a su fin y las empresas se preparan para pisar el acelerador

 

 

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