Houston. Operativo seducción

En lo que fue la primera escala de su gira norteamericana Mauricio Macri intentó convencer a mas de doscientos empresarios y ejecutivos del sector petrolero.

 

La ciudad elegida no es casual, en el corazón petrolero estadounidense, el presidente convocó a los empresarios a invertir en el desarrollo del sector resulta fundamental para las expectativas de un gobierno que intenta mostrarse como amistosos para las empresas extranjeras. En este sentido Macri hizo especial hincapié en restablecer los lazos de certidumbre entre gobierno e inversores: “esto se logra generando confianza en que somos un país que va a mantener reglas de juego claras, que será predecible y sustentable” afirmó el presidente.
El objetivo del gobierno argentino es avanzar a una mayor velocidad en la explotación de los yacimientos de Vaca Muerta, un pilar clave en la estrategia económica de la gestión macrista. El Ministro de Energía Aranguren afirmó en una rueda de prensa que el objetivo es llevar la inversión actual de  entre 6000 y 8000 millones de dólares anuales, a unos 20.000 millones por año durante “seis o siete años”. Cifra ambiciosa que todavía tiene que ponerse a prueba en tanto  de las 18 concesiones acordadas sólo dos están actualmente en desarrollo, las que involucran el  acuerdo con YPF con Chevron y con aquel con Dow Chemical Co. Como señal concreta y como gesto hacia el sector Macri se comprometió a bajar al 7% los aranceles para importar maquinaria petrolera que actualmente llegan hasta un 35%
 
Más allá de las inquietudes y las dudas en el sector existe una gran expectativa y confianza en el clima de negocios hacia el que avanza la Argentina. Y en esto mucho tiene que ver los acuerdos con los sindicatos del sector para modificar los convenios con los sindicatos y reducir así los costos de inversión.