Las casas eficientes llegan a Vaca Muerta

El incremento de la actividad en los no convencionales trae aparejado la necesidad de más viviendas. Una firma de la región apuesta a la construcción en seco para mejorar el consumo energético de los hogares y, a la vez, agilizar los tiempos de edificación.

JUAN PABLO GRIGIONI

Uno de los grandes déficits vinculados al desarrollo de Vaca Muerta pasa por la carencia de una infraestructura adecuada para las miles de personas que a diario trabajan en los yacimientos. Añelo, hasta hace unos años un pequeño pueblo rural, vivió un crecimiento exponencial de su población que no tuvo correlato en los servicios básicos como viviendas, rutas y escuelas.

A través del Máster Trust Vaca Muerta, el sindicato petrolero anunció que en principio construirá una ciudad sanitaria en cercanías del aeropuerto de Neuquén y no menos de 1.800 viviendas en Añelo para que “el trabajador no tenga que estar viajando permanentemente y duerma cada noche con su familia”, según aseguró el titular del gremio, Guillermo Pereyra.

Más allá de este megaproyecto, en la localidad ya hay varios planes de viviendas en marcha, algunos a cargo de la provincia y otros a través de empresas privadas. Lo que va en crecimiento también es un nuevo concepto que es la construcción en seco, a partir de distintos sistemas con los que se busca mayor rapidez, eficiencia y ahorro energético.

De hecho, Thermolam, empresa de San Martín de los Andes que ha posicionado en el mercado argentino el sistema constructivo SIPs (structural insulated panels), ya ha construido 100 viviendas para varias empresas petroleras en Añelo, distribuidas en torres de departamentos.

“Se trata de un sistema desarrollado en Estados Unidos a principios de 1950 y que luego se extendió a Canadá y varios países de Europa”, explica Ramón Villalba, titular de la firma. Aclaró que en “la gran mayoría de los países se usa el telgopor en los paneles pero nosotros lo hacemos con poliuretano, que es un poco más caro pero con características superiores en términos de aislación”.

Villalba asegura que el sistema, en promedio, permite ahorrar un 50% del tiempo de construcción y un porcentaje similar de la energía utilizada para calefaccionar o refrigerar la vivienda, gracias a su mejor aislación. En cuanto al costo, señaló que es “casi el mismo que el metro cuadrado de una casa hecha con el sistema tradicional de buena calidad”.

Además de otros lugares del país, la empresa tiene viviendas hechas en Uruguay, Europa y Chile, donde también se radicó la firma y próximamente tendrá una planta de producción en Pucón. “Es una satisfacción poder exportar tecnología desde San Martín de los Andes”, expresó Villalba. Otro logro fue conseguir el contrato para 100 viviendas del IPVU en Añelo. “Se trata del primer plan que el organismo hace con un sistema constructivo no tradicional”, comentó.

Villalba señaló que “todo el Alto Valle va a tener un gran desarrollo gracias a la actividad petrolera y la vivienda de calidad tendrá un gran auge para que el trabajador deje de sufrir el desarraigo”. La empresa acaba de adquirir una hectárea en el Parque Industrial de Centenario para tener una planta productiva más cerca de la zona caliente del shale.

En números

50%

es el ahorro que se alcanza en el consumo energético y en tiempos de obra con el sistema de edificación en seco.

100

son las viviendas que la firma construye en Añelo para el IPVU.