Por Vaca Muerta, Argentina se ahorrará US$ 2.000 millones en 2019

El Economista 

 

Vaca Muerta es un recurso extraordinario por su calidad y su tamaño. Y también puede ser extraordinario su impacto sobre la economía del país y la mejora de la competitividad de todo el sistema productivo porque es capaz de bajar el costo energético significativamente”, dijo Carlos Ormachea, CEO de Tecpetrol, hoy en el 17° Seminario de ProPymes. La empresa, clave en la revolución del no convencional, tiene 7 áreas en Vaca Muerta: 6 de gas y una de petróleo.

 

El hub de Tecpetrol en Vaca Muerta es apenas el 1% del yacimiento y, pese a eso, allí se producen 16 millones de metros cúbicos por día. “Es el equivalente 100.000 barriles de petróleo por día”, dijo Ormachea. “Ya es el 12% de la producción del país”, añadió. “Si imaginamos que apenas un quinto de Vaca Muerta se desarrolla masivamente, tendríamos un aporte de 2.000.000 de barriles de petróleo por día que se suman a la producción de Argentina”, dijo, optimista, el ejecutivo. “Eso puede ser Vaca Muerta”, señaló, enfatizando el “puede”. Así lo resumió: “Es algo nuevo, algo grande y algo que cambia el paradigma del suministro de energía de Argentina. Hay que pensar todo de vuelta y hacerlo sobre esa base”.

 

“Puede tener un impacto gigante y federal”, agregó Ormachea y señaló que para desarrollar Fortín de Piedra se contrató a más 900 pymes de 15 provincias del país, incluso en el conurbano bonaerense. “El desarrollo de las plantas de procesamiento de gas en Fortín de Piedra es un claro ejemplo de la capacidad industrial del país: en su construcción se logró 94% de compras de bienes nacionales, con 55% de participación de pymes argentinas”, expresaron desde la compañía en un comunicado. Fortín de Piedra emplea directamente a 4.500 personas y tres veces más de manera indirecta.

 

 

“Ya se están sustituyendo importaciones por Vaca Muerta”, amplió y dijo que puede sustituir importaciones “aun en el pico de consumo de invierno”. El consumo de gas es marcadamente estacional en Argentina y el pico se da en los meses más fríos para la calefacción residencial, básicamente. “Es difícil invertir para producir solo en los 3-4 meses de invierno y recuperar la inversión con una tasa de retorno razonable”, señaló y dijo que el gas importado, en barco, cuesta cerca de US$ 10 mientras que Vaca Muerta puede aspirar a US$ 4.

 

“Pero si sólo podemos vender durante los cuatro meses de invierno, y no durante todo el año, los ingresos se corren en el tiempo y necesitaríamos un precio más alto”, reseñó, que podría ser US$ 2 más o 50%. “También hay que mejorar la capacidad de transporte, que ya está saturada”, agregó, “sobre todo para el invierno”. Hay que construir capacidad, dijo y precisó: “Un nuevo ducto podría costar US$ 1/BTU”, dijo. Aun considerando que ese precio sube si sólo se vende en invierno, “llegamos a costos similares a los de la importación”. Pero con una diferencia, dijo: “Esos US$ 10 que importamos, US$ 8 se van a fuera pero, si lo hacemos acá a US$ 9, todo se queda acá”.

 

Ormachea también reseñó los avances logrados en 2018, como las exportaciones de gas a Chile o energía eléctrica a Brasil, “generada con gas de Vaca Muerta”. En octubre, por primera vez, “Enarsa salió a comprar gas local en una licitación y 40% más barato que tan sólo cuatro meses atrás”. Según las proyecciones de Ormachea, Argentina se ahorrará en 2019 nada menos que US$ 2.000 millones: US$ 800 el sector privado y US$ 1.200 el Estado. “Eso es hoy Vaca Muerta, ya es real y está ocurriendo. Sin ella, deberíamos tener que importar US$ 4.000 millones más”, dijo.

 

Por último, el ejecutivo pidió “respetar las reglas claras de juego” para que Vaca Muerta desarrolle todo su potencial. “No sirve de nada un proyecto singular, que luego no se repita, porque Vaca Muerta necesita un flujo de inversiones constante y potente”, manifestó. “YPF hizo punto y nosotros también hicimos una contribución muy grande, pero necesitamos que otros vengan atrás”.

 

“Hay que expandir la capacidad de transporte para llegar a los centros de consumo y, fundamentalmente, para que el desarrollo sea pleno, necesitamos más mercado que Argentina y más que el Cono Sur”, dijo. “Hay que tomar todo eso y después exportar masivamente gas licuado”, dijo, haciendo eje en el gas. También pidió bajar el costo de capital, señaló Ormachea, “porque esta es una industria muy capital-intensiva”.