GNL: la gran apuesta de YPF

La petrolera nacional avanza en la instalación de un buque
en Bahía Blanca para licuefaccionar gas. Sería la primera experiencia del país para ingresar a un mercado mundial.

Como se viene repitiendo desde hace algún tiempo, el principal problema que debe resolver Vaca Muerta es la ampliación de mercados. Desarrollar la megareserva de gas que guarda en sus entrañas para abastecer el consumo doméstico, por más antipático que suene, es una cuestión menor para un recurso que puede ser el motor económico del país y una de las fuentes de industrialización.

Ya hay en marcha proyectos para ampliar la capacidad de transporte de gas desde Neuquén. El último proyecto que se conoció, con una inversión de 1.300 millones de dólares, es un gasoducto para llegar hasta el conglomerado agroindustrial de Rosario.

También la reactivación de las exportaciones a Chile, por ahora con contratos hasta mayo, son una válvula de escape para los nuevos mercados que necesita Vaca Muerta.

Sin embargo, estos desafíos representan apenas una porción de la potencialidad que guardan los no convencionales.

La semana pasada se conoció que YPF, junto a la petroquímica MEGA, avanza en un proyecto para exportar Gas Natural Licuado (GNL) desde el puerto de Bahía Blanca. Mantienen negociaciones con una empresa extranjera para anclar un barco (unidad de flotación de licuefacción de gas) que les permita procesar la producción y enviarla al exterior. Se trata de una chance inédita para el país y para Neuquén, en particular.

En el puerto de Bahía, según anunció hace semanas el secretario de Energía Javier Iguacel a “Río Negro”, el barco regasificador (que hace el trabajo inverso al que instalará la petrolera nacional) soltará amarras marcando un hito: se reducirán las importaciones de gas por una mayor producción.

Las proyecciones de Nación sobre el crecimiento de la extracción de gas asociada a Vaca Muerta son demasiado optimistas. Hoy el país produce alrededor de 132 millones de metros cúbicos días (importa durante el invierno unos 30 ó 40 millones) y se espera que en cinco años se duplique llegando a 260 millones de metros cúbicos diarios.

La exportación de GNL será una prueba piloto para medir la escala que puede alcanzar el gas no convencional neuquino. La tecnología que se busca contratar YPF permite una solución intermedia antes de instalar una costosa planta de licuefacción en tierra, sin embargo los costos iniciales para poner a competir el GNL criollo con el mundo son toda una incógnita (ver aparte).

El GNL es la puerta al mundo para Vaca Muerta. No lo es un aumento en la oferta doméstica, ya sea para generación eléctrica o para consumo industrial y domiciliario. Tampoco parece ser la reciente reapertura de exportaciones a Chile.

Los envíos al vecino país, con la capacidad de transporte existente, podrían llegar a los 12 millones de metros cúbicos diarios. Poco menos del 10% de la producción nacional actual. Y además el límite para ampliar esa capacidad, con obras que pueden demorar años, es el tope del consumo chileno.

El GNL puede ensayar una puerta rápida para captar y vender la producción creciente de gas. Si bien aún parece lejos la capacidad para superar la estacionalidad de país (en invierno se seguirá importando gas), los sobrantes de fluido pueden tener un almacenaje y un nuevo mercado con la instalación del barco en Bahía.

Fuentes al tanto de las negociaciones aseguraron que las operaciones podrían ponerse en marcha en el primer trimestre de 2019. Por volumen se trata de una primera prueba piloto.

¿Cómo es el millonario mercado del GNL (gas natural licuado)?

Desde hace al menos un lustro el mercado internacional del Gas Natural Licuado (GNL o LNG por sus siglas en inglés) crece a pasos agigantados y se lo considera el combustible de la transcisión energética hacia las energías limpias. Para muchos analistas se convirtió en un commodity con cotización internacional unificada.

En los últimos 20 años la exportación de GNL se triplicó pasando de 84 millones de toneladas a 289,8 millones de toneladas en 2017 (como referencia puede mencionarse que la producción argentina es de 48 millones de toneladas al año). Los países productores crecieron de 9 a 19 en el mismo periodo, mientras que los compradores ya son más de 40, entre ellos Argentina.

El volumen de este negocio mundial, si bien está lejos del petrolero, tiene cada vez más interesados. Estados Unidos se convirtió en exportador neto el año pasado y busca ser el principal productor para 2020.

En la actualidad Australia es el principal exportador. Los asiáticos son los principales comrpadores con el 70% del mercado, le siguen India y los países europeos. México encabeza en la región.

El gas reemplaza por precio y menor daño al ambiente a otros combustibles como el carbón y el petróleo. Australia es el principal exportador de GNL.

 

Cuando se concrete el acuerdo el país tendrá por primera vez en su historia una planta de licuefacción de gas para exportación.

Según el portal EconoJournal, YPF mantiene negociaciones con la firma belga Exmar. Busca contratar la barcaza Caribbean FLNG que tiene una capacidad para procesar unos 2,2 millones de metros cúbicos diarios.

Fue construida en 2014 y tiene 144 metros de eslora. El equipo ya operó en aguas de distintos países del mundo como China y Canadá. Su última ubicación está registrada en el puerto de Shanghai.

Por su poca capacidad de almacenamiento se proyecta además alquilar un barco de almacenamiento.

El alquiler del Caribbean FLNG rondaría los 30 millones de dólares anuales.

El costo del gas licuado criollo se prueba en el mercado 

El ingreso de Argentina al negocio del GNL, si bien será marginal, abrirá una puerta inédita que permitirá otra perspectiva para Vaca Muerta. Jugar en un mercado mundial pondrá a prueba los costos nacionales y obligará repensar toda la cadena de valor.

El país importa GNL desde los puertos de Escobar y Bahía Blanca (también de Chile y Bolivia, pero gas natural). El promedio de precio entre abril y septiembre fue de u$s 8,13 y u$s 7,86 por millón de BTU (unidad que representa unos 27 metros cúbicos). A estos valores se suma el costo de regasificación y transporte.

De acuerdo a la información que circuló, el costo para licuefaccionar (pasar de gaseoso a líquido) un millón de BTU será de 2,5 dólares aproximadamente. Actualmente el millón de BTU se paga alrededor de 4 dólares en la Cuenca Neuquina. A ese número debería sumarse los costos de transporte y flete (marítimo), más la regasifación en destino.

Inicialmente el precio final para el GNL criollo no parece el más atractivo. Incluso porque debe agregarse un costo extra como es el impuesto a las exportaciones que decretó Nación. Pese a ser una prueba piloto, será esencial que consiga un punto de equilibrio para ser competitivo.

 

 

 

Source: Un salto de escala para Vaca Muerta: YPF busca exportar GNL