Vaca Muerta: los 336 pozos no convencionales del 2018

El pulso del shale. La cantidad de perforaciones en la cuenca neuquina fue similar a la del 2017. Sin embargo, hubo un cambio cualitativo: la extensión de las ramas laterales, con dos récords de longitud. Hay más producción por cada pozo.

POR FERNANDO CASTRO / [email protected]

LMNeuquén

Por segundo año consecutivo, Vaca Muerta mantendrá un ritmo de perforación importante. En rigor, la cantidad de pozos que realizaron las empresas no experimentó un gran salto entre un año y otro. Sin embargo, la principal diferencia en la formación de no convencionales pasa por la extensión de las ramas laterales. El avance sustancial, con pozos que establecieron nuevos récords, implica un crecimiento en la productividad por cada perforación. Se trata de una variable clave al mostrar logros que vuelvan a Vaca Muerta competitiva, a la hora de las comparaciones con las formaciones de avanzada a nivel mundial, como Permian (Estados Unidos).

Los últimos datos disponibles indican que hasta finales de octubre pasado se habían perforado 280 pozos. La proyección estimada por el Ministerio de Energía señala que la estadística completa, que consignará los datos en proceso de diciembre, registrará que en todo el año pasado se perforaron 336 pozos.

Vaca Muerta: los 336 pozos no convencionales del 2018

Hay una clara incidencia del segmento shale en la última foto de la composición de las perforaciones. Entre los pozos ya concretados, hay 235 del segmento de no convencionales, mientras que el convencional, hasta octubre, registró 45 perforaciones.

En 2017 fueron 320 pozos en total. Una primera mirada, comparando los dos últimos años, da cuenta de una intensidad similar en las perforaciones. Sin embargo, en el último año hubo cambios profundos que no se vinculan tanto a la cantidad de pozos, sino más bien a un aspecto cada vez más determinante en las locaciones: la extensión de las ramas horizontales.